martes, 23 de septiembre de 2008

Soneto

Si muero sobreviveme con tanta fuerza pura
que despiertes la furia del pálido y del frío
de sur a sur levanta tus ojos indelebles,
de sol a sol que suene tu boca a guitarra
No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos,
no quiero que se muera mi herencia de alegría,
no llames a mi pecho estoy ausente
Vive en mi ausencia como una casa
Es una casa tan grande la ausencia
que pasarás en ella a través de los muros
y colgarás los cuadros en el aire
Es una casa tan transparente la ausencia
que yo sin vida te veré vivir
y si sufres, mi amor, me moriré otra vez
Pablo Neruda

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