viernes, 23 de enero de 2009

En México SE MIENTE


Acabo de leer dos libros muy recomendables: País de mentiras y Vivir la vida, ambos de Sara Sefchovich, que cuentan una misma verdad de dos formas distintas, la del ensayo y la de una novela. Yo tuve que parar la lectura de país de mentiras, por que era demasiado de un sólo golpe y en "el receso" leí Vivir la vida, supongo que sigo sin tener muy claro lo que significa un descanso.
Creo, que en País de Mentiras es una visión muy cruda y muy contundente de la realidad de todos los días en México. Y no por que te cuente cosas que sean nuevas del todo, por que sabemos todo lo que narra, es sólo que leerlo junto te lleva a una sensación de haber vivido una experiencia terible, por eso habrá que leerlo en dosis de otra forma nos podría suceder algo tan radical como lo que le sucedio a Primo Levy (que fue un escritor italiano de origen judío, superviviente del Holocausto, que después de escribir una experiencia tan terrible , se suicida);o sin ser tan radical la sensación sumada y multiplicada de ver documentales como "el tunel" (http://www.youtube.com/watch?v=hfFOSe2Ok5Y) o el documental de "granito de arena" (http://www.corrugate.org/videos) ; es decir es la sensación terrible que da, la certeza de que cuando nos suceda una injusticia, la terrible dinámica actual de nuestro sistema social (en el que todos vemos la realidad pero fingimos no verla), nos llevara en el mejor de los casos a un periodo critico o a la destrucción de nuestro ser o de una de sus dimensiones ( economico, profesional, moral, etc), sin que nadie (de los ciudadanos de a pie, ya sabemos que si el apellido es Marti o Vargas, no nos dan soluciones pero intentan hallar un culpable aunque sea fabricado), dentro de este país haga o pueda hacer algo por remediarlo, por que las redes de corrupción, de mentiras, de impunidad ,....son tantas que no hay forma de escapar.
Cosa que me recuerda a algo que decía Bertold Brecht y cito "Un día vinieron a por los comunistas, pero dado que yo no era comunista, no me preocupé. Luego vinieron por los curas, pero yo no era creyente y no hice caso. Otro día se llevaron a los judíos, pero yo no era judío y no me molesté. Un día vinieron a por mí, y nadie hizo nada” , y esa es nuestra realidad. Y yo confieso que escuchado más veces de las que quisiera de amigos o conocidos hablar de "los pobres", escuchar locuras como que en este país los pobres son pobres por que quieren, etc. Sin decir nada de las declaraciones brillantes de los panistas en el poder con frases tan celebres como "el aumento de la gasolina, no le pega a los pobres , por que ellos no tienen autos"....
Son verdades que sabemos que nos causan una sensación de desolación momentánea , pero en el devenir, vamos dejamos de lado la terrible sensación y mientras nos insertamos en ese circulo vicioso y aprendemos a vivir con indiferencia , por que como dice Gioconda Belli en un poema suyo , "Dios dijo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. En mi país el que ama a su prójimo, se juega la vida." Y sin embargo creo que deberiamos jugarnos la vida, si eso hace una diferencia.